La noticia del la muerte de una persona en un puesto de la Guardia Civil en circunstancias cuanto menos oscuras y que estos días ocupa las primeras páginas de todos los diarios, por terrible y novedosa, trae a mi memoria los hechos que, hace mas de veinticuatro años ocurrieron en ese mismo cuartel de la Guardia Civil.

Juan Mañas, Luis Montero y Luis Manuel Cobo, tres trabajadores del norte de España, que acudían a la comunión del hermano pequeño de unos de ellos en Roquetas de Mar, fueron confundidos por la Guardia Civil con tres terroristas de los más buscados en ese momento por el reciente atentado en la capital de España contra el general Valenzuela, jefe del Cuarto Militar del Rey.

A pesar de la evidencia de que todo era un error, Mañas, Montero y Cobo fueron asesinados y posteriormente sus cadáveres quemados en el interior del vehículo alquilado en el que llegaron al pueblo.

Siguiendo instrucciones del teniente coronel de la Guardia Civil Castillo Quero, la muerte se intento encubrir como fruto de un intento de huida de los tres pobres inocentes.

Tras el procedimiento judicial correspondiente, el Tribunal Supremo confirmaría la sentencia de 24 años de cárcel contra el teniente coronel Castillo Quero, 15 para el teniente Gómez Torres y 12 para el guardia Fernández Llamas, implicados directamente en los crímenes.

Un Guardia Civil anónimo, llego a enviar una carta a la familia de uno de los asesinados diciendo:

«...al principio le dieron una gran paliza, especialmente por el guardia C..., perdiendo el conocimiento. Entonces lo mataron con un tiro de pistola cada uno que recivieron (sic) por separado.Posteriormente los embolvieron (sic) en mantas viegas (sic), penetrándolos en el Ford Fiesta...ordenando Castillo Quero, que fueran volcados en el sitio que no les viera nadie y se les pegara fuego para que no conocieran los mal tratos... Antes de pegar fuego con la metralleta de los compañeros el Guardia C. gastó dos cargadores de 30 cartuchos cada uno sobre los cadáveres en combinación con el depósito de la gasolina del Ford. Sin nada más se despide un gran amigo de Vds que en la actualidad es Guardia Civil pero no asesino. No me identifico porque sería una cosa no oportuna para mí»

Se llego incluso a hacer una película que relataba los hechos, titulada “El Caso Almería” dirigida por Pedro Costa y protagonizada, entre otros, por un jovencísimo Antonio Banderas, Juan Echanove, el desaparecido Agustín González, Fernando Guillen ,Iñaki Miramon y Pedro Díez del Corral.

También se publico un extenso libro informe del asunto por Antonio Ramos Espejo en la Editorial Argos Vergara; en el año 1982, actualmente descatalogado, pero que yo poseo en mi biblioteca, y que no hace mas de dos años que releí.

La consecuencia es que, comparando los hechos de hace veinticuatro años con los de hace unos días, parece que en Roquetas de Mar, ciertos Guardias Civiles, que en ningún modo representan a la institución a la que pertenecen, no conocen su historia mas próxima y al parecer han cometido un delito se similares características a aquel que, tras pasar a la historia negra de la Guardia Civil, vuelve a la memoria, desgraciadamente, de muchos de nosotros.